Reseña de Nigel McGill
«La sensación es fantástica, es un placer tocarlo y todo resulta muy cómodo bajo los dedos. La mecánica es muy suave, llegar a las notas más graves no cuesta ningún esfuerzo y el registro sobreagudo sale con facilidad. Sinceramente, me cuesta encontrarle algún defecto a este saxofón. Todo parece muy bien pensado y muy bien construido. Transmite calidad por todas partes y, la verdad, da la impresión de que debería ser un instrumento más caro».
